La menopausia es una etapa natural en la vida de las mujeres. Pero todavía muchas siguen sin recibir la información necesaria para conocerla y vivirla con bienestar.
Es lamentable que todavía muchas mujeres desconozcan qué les está pasando cuando tienen síntomas de la menopausia. Cada vez se habla más en los medios sobre los cambios que la menopausia genera en los organismos, y se dan infinidad de recomendaciones. Pero las mujeres deberían recibir esta información, ante todo, de fuentes expertas como las sanitarias.
Sin embargo, la menopausia sigue siendo un asunto que frecuentemente se pasa por alto en las consultas médicas, y de hecho muchas mujeres aprenden sobre ella oyendo a otras mujeres que comparten sus experiencias. Lo cual es positivo, pero debe acompañarse de una atención profesional de su salud física y mental.
“Es duro esto de la menopausia, ¿eh? Es una época por la que tienes que transitar porque no te queda otra, pero no reconoces tu cuerpo, tienes los sudores estos que aparecen cuando menos lo esperas, te afecta el ánimo… Yo digo que es como una adolescencia, pero al revés; en lugar de “ir hacia más”, vas “hacia menos”. Y es a nivel de toda tú: la libido te baja, la piel se reseca, tienes todos esos cambios hormonales de ahora estoy triste, ahora estoy hipersensible… Lo bueno es que cada vez se habla más de ello y tenemos menos vergüenza de decir lo que nos pasa”
A los cambios físicos y cognitivos se le suma la representación social hegemónica de la menopausia como el momento en el que las mujeres quedan «fuera de juego». Así, la menopausia afecta a la identidad de las mujeres, ya que muchas veces esta etapa de la vida se asocia con una pérdida de feminidad o de valor social. La sociedad hegemónica tiende a vincular la identidad femenina con la juventud y la capacidad reproductiva, lo que genera en muchas mujeres una crisis en la percepción de sí mismas durante la menopausia. Resignificar esta etapa, reconociendo que la identidad de las mujeres no está limitada por los estereotipos de edad o apariencia, también es fundamental.
y aquí por supuesto entra la sexualidad. La menopausia se sigue asociando con el fin del deseo y del placer, lo que contribuye a una idea errónea de que esta etapa supone el fin de la vida sexual activa. Sin embargo, la erótica no se apaga con la menopausia, porque el deseo y el placer van mucho más allá de la penetración. Lo importante es que las mujeres tengan acceso a la información adecuada para seguir disfrutando de una vida sexual plena, además de recibir apoyo para cuidar su bienestar físico y emocional durante esta etapa de cambios.
Por eso en SEDRA-FPFE acompañamos a las mujeres en este proceso, de manera gratuita y confidencial, y organizamos talleres grupales para asociaciones interesadas. Llámanos o escríbenos. Te acompañamos.
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