¿Quién dijo que en los recreos no se puede hacer educación sexual de una manera divertida? Te invitamos a conocer e impulsar nuestros puntos IN en los patios de colegios e institutos
En nuestros talleres de educación sexual en los centros educativos siempre nos encontramos con el mismo dilema: el tiempo es demasiado breve. Apenas unas horas que, aunque valiosas, se quedan cortas para responder a las preguntas que surgen o profundizar en temas esenciales. Además, los talleres que realizamos tienden a estar muy desconectados de la vida del centro. Se trata de un paréntesis puntual que deja al alumnado con ganas de más.
A lo largo de los años, hemos aprendido que la gente joven no sólo valora el espacio que abrimos en el aula, sino que también se siente cercana a las profesionales que los facilitan. Esto nos llevó a poner a prueba una estrategia basada en la creación de espacios de asesoramiento durante los recreos, que no funcionó adecuadamente. Porque aunque algunas personas se animaron a utilizarlos, muchas seguían sintiendo miedo a ser juzgadas, o preferían explorar ciertas inquietudes no de forma individual, sino junto a su grupo de amigos y amigas. Además, el horario escolar ya está suficientemente estructurado, y el alumnado necesita ese tiempo libre para relajarse y desconectar en el espacio creado para ello: el recreo.
Por eso decidimos llevar la educación sexual a los recreos y crear actividades más lúdicas e integradas en un espacio que no se sintiera obligatorio ni rígido. En lugar de esperar a que los chicos y chicas lleguen a un punto de asesoramiento, nos acercamos a ellos con propuestas dinámicas y creativas, como juegos o retos en los que pueden plantear preguntas de forma anónima. Este enfoque ha sido todo un éxito: el alumnado se siente más cómodo, encuentra un espacio para compartir dudas de manera natural, y el recreo se transforma en un momento lleno de contenido extracurricular que es tan necesario como inspirador.
Esta idea no es nueva para nosotras: llevamos años implementándola en distintas localidades. Pero recientemente, en Madrid, hemos dado un paso más allá. Junto con otras organizaciones y servicios públicos, hemos sistematizado este enfoque, diseñando actividades específicas que llenan los recreos de aprendizajes significativos. Es nuestra forma de abordar temas imprescindibles, creando espacios accesibles para las personas jóvenes.
La educación sexual como parte cotidiana de la experiencia escolar
Los Puntos In (Puntos Informativos) han surgido en el marco de la Mesa educativa del distrito Centro del municipio de Madrid, en respuesta a las demandas específicas de los propios centros educativos y a la reflexión entre distintas entidades, que observan que los/as adolescentes tienen necesidades no cubiertas en el espacio escolar, o que requieren intervenciones desde otros puntos de vista. SEDRA forma parte, junto con otras organizaciones y espacios, de la comisión que coordina estas actividades.
Estos puntos informativos se realizan en todos los institutos del distrito Centro de Madrid y están dirigidos a chicos y chicas de los cursos de educación secundaria. En ellos se ofrece respuesta a sus demandas, claves dirigidas a la prevención y la promoción de la salud, e información sobre recursos de proximidad a los que pueden acceder cuando sea necesario.
En este curso ya hemos realizado seis puntos informativos junto con el resto de organizaciones que forman parte de esta iniciativa. Entre los temas abordados están los derechos sexuales, los estereotipos de género, la prevención de violencias y la promoción de ámbitos saludables. Una de nuestras actividades estrella es la ruleta de la suerte, con la que los y las adolescentes deben resolver preguntas y retos relacionados con la sexualidad.
Prevención de la violencia
Además, participamos en una actividad mensual conjunta dirigida a la sensibilización sobre las normas de género y la prevención de la violencia. En octubre, por ejemplo, nos hemos centrado en el dibujo, y durante noviembre estamos con “Flamingo sport”, que propone participar en un partido mixto de fútbol, vóley o baloncesto con una peculiaridad: los chicos juegan a la pata coja para generar un espacio más equitativo, ya que generalmente ocupan la mayor parte de los espacios deportivos en el recreo.
Estas actividades están permitiendo el aprendizaje y la conversación sobre las cuestiones que les preocupan a los/as adolescentes, así como el fomento de actitudes responsables e igualitarias en sus relaciones. Y por supuesto, están ayudándonos a que conozcan y puedan usar los recursos y espacios de atención directa que las entidades gestionamos. Es nuestra forma de abordar temas imprescindibles, creando espacios seguros y accesibles para la juventud. Porque la educación sexual no tiene por qué ser solo un taller: puede ser una parte viva y cotidiana de la experiencia escolar.



