Reforzamos nuestros talleres para abordar la sexualidad desde las vivencias de las mujeres, en toda su diversidad individual y cultural. Uno de los temas que más aparece es la menopausia.
Llevamos años trabajando con mujeres —muchas de ellas migrantes— en contextos marcados por la desigualdad, la discriminación y la exclusión. Contextos en los que es muy importante centrarse en la prevención de la violencia sexual. Pero una y otra vez constatamos que si nos quedamos sólo en esa prevención, dejamos fuera muchas cuestiones importantes.
Es necesario abrir espacios para hablar de la sexualidad en positivo, para que las mujeres puedan compartir sus experiencias y comprender mejor los cambios que atraviesa su cuerpo en las distintas etapas de su vida
Estamos realizando talleres en diferentes lugares -centros de la mujer, espacios de igualdad, recursos comunitarios y nuestros propios espacios- desde esta perspectiva. Y lo que estamos encontrando es un silencio acumulado que se convierte en muchas ganas de hablar, y también en muchas preguntas compartidas. En esos espacios se juntan mujeres muy distintas en edad, cultura, situación administrativa o trayectorias vitales, pero con preguntas muy parecidas: ¿por qué no hablamos de esto antes?, ¿cómo se vive el deseo a esta edad?, ¿qué me pasa con mi cuerpo?, ¿esto que siento es normal?, ¿dónde encuentro información fiable?, ¿con quién puedo compartirlo?
La menopausia, una puerta de entrada a la salud
Uno de los temas que más se está repitiendo en los talleres es el climaterio y la menopausia. Hemos facilitado talleres específicos en Madrid, Castilla-La Mancha, Valencia y Galicia. Algunos muy centrados en esta etapa concreta; otros, con temas más amplios, pero en los que la menopausia ha surgido como preocupación compartida.
¿Qué vemos en ellos? Que una mayoría de mujeres han atravesado esta etapa en soledad, sin información clara, sin apoyo médico real y sin espacios donde poder hablar sin vergüenza. Otras están empezando a vivirla y sienten confusión, presión o una exigencia brutal por mantener un cuerpo que ya no responde igual. También hay mujeres que simplemente quieren anticiparse, entender qué puede pasar y cómo vivirlo desde otro lugar.
Estamos facilitando estos talleres también a mujeres que han vivido un proceso de migración desde otros países, porque cuando hablamos con ellas vemos el mismo vacío en la atención a sus necesidades: la intervención social que se hace con ellas tiende a centrarse únicamente en la violencia; se habla poco de bienestar, de deseo o de procesos como la menopausia. Y cuando no nos centramos sólo en lo que les daña, las mujeres participan, preguntan y comparten. En ese contexto, la menopausia está siendo una puerta de entrada importante para hablar de salud sexual y reproductiva.
La salud sexual y reproductiva importa, y mucho, a las mujeres
Para muchas de estas mujeres, la salud sexual y reproductiva no es sentida como una prioridad inmediata. Hay otras cosas que se imponen antes: el idioma, la situación administrativa, el acceso al sistema sanitario, el miedo a no ser atendidas. Pero eso no significa que no exista la necesidad. Cuando se genera el espacio, aparecen las preguntas y las preocupaciones sobre este ámbito de su salud.
Con ellas constatamos lo que por otra parte es obvio: no hay una única manera de vivir el cuerpo, la sexualidad y los procesos vitales relacionados con este ámbito. El abordaje desde la interculturalidad permite que en cada espacio haya formas distintas de nombrar y de callar, prácticas culturales diversas y también vivencias muy diversas en la relación con los sistemas sanitarios que es necesario entender para poder acompañar la inclusión sanitaria en nuestro territorio. Nuestro objetivo no es unificar discursos, sino permitir que cada mujer pueda entender lo que le pasa, compartirlo si quiere, sentirse escuchada sin ser juzgada y entender cómo puede acceder a la atención de su salud en los servicios públicos.
Es nuestra intención reforzar la realización de estos talleres en todos los municipios y espacios a los que podamos llegar. Si tienes interés en ellos, puedes escribirnos a: intervencion@sedra-fpfe.org
