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Jóvenes le cuentan a jóvenes qué educación sexual quieren

El estudio que acabamos de presentar deja claro el valor de investigar/nos. Las personas jóvenes quieren una educación inclusiva y anclada en su vida cotidiana.

En la conferencia sobre educación inclusiva Proud Pupils, organizada en Barcelona por la red internacional de jóvenes LGTBIQ+ IGLYO, organizaciones de personas jóvenes de Europa se han reunido y han establecido diálogos con responsables políticos/as y profesionales del ámbito educativo. El objetivo: compartir herramientas, estrategias y experiencias que eliminen las barreras que impiden una educación respetuosa con la diversidad sexual y de género y permitan avanzar hacia una educación en la que las personas jóvenes LGTBIQA+ se sientan incluidas.

Las personas jóvenes que se agrupan en SEDRA no sólo han sido parte activa de la conferencia, sino que han liderado la presentación de una investigación internacional impulsada por YSAFE —la red joven de IPPF en Europa— sobre cómo es y cómo debería ser la educación sexual. 

Como parte del equipo internacional que ha liderado la investigación, las personas jóvenes vinculadas con el grupo de participación de SEDRA han puesto el foco, en la presentación, en dos transformaciones que creen urgentes: por un lado, la necesidad de repensar cómo se puede hacer educación sexual lejos de enfoques moralizantes y centrados en el riesgo y cerca de los deseos, necesidades y vivencias reales de la juventud. Y por otro, la necesidad de transformar la forma en la que se investiga sobre educación sexual, para que las preguntas, los métodos y el análisis no reproduzcan lógicas adultocéntricas y jerárquicas, sino que reconozcan a las personas jóvenes como productoras legítimas de conocimiento.

👉 Ha sido una experiencia ideada y desarrollada por jóvenes, que rompe con el enfoque tradicional de consultar a la juventud sin darle poder real. En este caso, han sido las propias personas jóvenes quienes han diseñado las preguntas, elegido las metodologías y analizado los resultados desde sus propios contextos.

👉 Han participado nueve países europeos (entre ellos, España), con distintos niveles de acceso a la educación sexual, en los que se han desarrollado investigaciones locales a través de encuestas, grupos focales o análisis de redes sociales, según las posibilidades y contextos.

👉 Se ha preguntado directamente a jóvenes de entre 14 y 26 años qué educación sexual han recibido, cuál desean, qué temas quieren abordar, en qué formatos, desde qué enfoques y en qué espacios.

👉 Las y los jóvenes sienten frustración, de manera generalizada, con la forma en que se imparte la educación sexual en los centros educativos. Expresan que suelen abordarse siempre los mismos temas —centrados en riesgos, infecciones y embarazos— y de forma repetitiva, sin conectar con sus intereses reales ni con la complejidad de sus vivencias.

👉 Las personas jóvenes que han participado en la investigación reclaman espacios seguros y horizontales donde poder hablar de sexualidad sin miedo, culpa ni estigmas.

👉 Expresan que no se usa un lenguaje accesible, compartido y significativo para hablar de sexualidad. Señalan que muchas veces no cuentan con las palabras necesarias para expresar lo que sienten, lo que viven o lo que desean saber, y que la educación sexual no siempre ofrece herramientas para construir ese vocabulario.

👉 Lo que más demandan es una educación no basada en riesgos, sino en el bienestar, el placer, la diversidad y la vida cotidiana.

Además, subrayan el impacto específico que tiene una educación sexual cisheteronormativa en jóvenes LGTBIQA+, y cómo esta investigación puede contribuir a generar materiales, programas y políticas que promuevan entornos educativos más diversos.

El proceso y los resultados de la investigación forman parte del proyecto CSE Mapping Project: Young People Co-Creating Knowledge, en el que SEDRA participa junto con organizaciones de nueve países europeos y que tiene como objetivo explorar cómo debería ser la educación sexual desde la perspectiva de sus destinatarias, las propias personas jóvenes. Sus resultados se van a plasmar en un informe final, que tendrá un formato creativo y accesible, y que va a incluir herramientas para compartir y utilizar los aprendizajes en todos los países implicados.

De esta manera, en SEDRA seguimos apostando por generar conocimiento desde, con y para las personas jóvenes. Porque para que la educación sexual sea realmente transformadora, tiene que ser también suya.