La FPFE y sociedades sanitarias advierten de que la modificación de la ley que regula el aborto puede suponer riesgo para la salud de jóvenes vulnerables y también discriminación.
Lamentamos la sentencia del Tribunal Constitucional que avala la objeción de conciencia de un farmacéutico que se niega a vender la píldora «del día después», considerada esencial por la OMS.
La declaración institucional suscrita por todos los grupos insta a los Gobiernos y a la ONU a promover la nueva agenda de desarrollo desde la centralidad de los derechos humanos y la igualdad de género.
En las jornadas internacionales celebradas en Donostia volvemos a señalar la importancia de que la agenda de desarrollo mundial tenga un enfoque de género y derechos humanos.
La Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) ha premiado, durante su reunión mundial en Bang Kong, la contribución de la expresidenta e integrante de la FPFE a la lucha por los derechos sexuales y reproductivos.
Médicos/as de familia, profesionales de la investigación sanitaria y organizaciones sociales nos unimos para formar REDER, una red contra las vulneraciones del derecho a la salud que se producen en nuestro país.
La Declaración de Berlín está dirigida especialmente a los líderes del G7. En ella, integrantes de Parlamentos de todo el mundo piden que los gobiernos eliminen las leyes que criminalizan a las mujeres que abortan.
No puede negarse a las jóvenes de 17 y 17 años su derecho a decidir. De aprobarse que tengan que pedir permiso cuando han decidido abortar, podrían aumentar los abortos inseguros.
Con la propuesta para reformar la ley que regula el aborto, el PP apuesta por las medidas coercitivas en vez de impulsar la educación sexual como mejor manera para evitar embarazos no planificados.
La FPFE se une a la declaración y a la estrategia común por un nuevo modelo de desarrollo humano y que consolide el programa de acción acordado en la Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing 1995.